SMYLIN ha diseñado un método de 5 pasos para lograr resultados visibles y una sonrisa más blanca.
El higienista dental realiza una breve consulta inicial en nuestro Smilyn Lounge, diseñada para ofrecer una atención personalizada desde el primer momento.
En esta etapa:
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Se explica de forma clara y sencilla en qué consiste el tratamiento cosmético.
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Se resuelven las dudas del cliente y se comprueba si es un candidato adecuado para el tratamiento.
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Con la guía del profesional, el cliente selecciona el tratamiento que mejor se ajusta a sus objetivos.
Se analiza el color actual de los dientes del cliente.
El profesional compara el tono con una escala dental para registrar el color inicial.
Este registro inicial permite medir con precisión la mejora al final del tratamiento.
Se lleva a cabo el procedimiento de blanqueamiento cosmético.
El especialista aplica el Mastergel SMILYN sobre los dientes y,
una vez colocado, se activa con una luz LED de alta intensidad durante 25 o 35 minutos, según el tratamiento elegido.
Durante toda la sesión, el cliente está cómodo, sin dolor y disfrutando de sus series o películas favoritas con auriculares inalámbricos, mientras el gel y la luz actúan suavemente para eliminar los pigmentos orgánicos del esmalte.
Al finalizar, se realiza un chequeo del resultado junto al cliente.
Se vuelve a comparar el tono de sus dientes con la escala de color inicial para cuantificar cuántos tonos se han aclarado (hasta 4 tonos en SMILYN ESENCIAL y hasta 8 tonos en SMILYN DIAMOND).
El cliente puede mirarse al espejo y apreciar la diferencia inmediatamente.
En SMILYN se garantiza un resultado visible desde la primera sesión, y en el caso del Premium, un cambio aún más notable.
El cliente que ha elegido el SMILYN DIAMOND recibe su HOME KIT junto con las recomendaciones finales.
El especialista entrega el kit —que incluye un dispositivo LED portátil y nuestro Mastergel— y explica cómo utilizarlo correctamente para reforzar y mantener el resultado en casa.
Después, el profesional ofrece las pautas de cuidado tras la sesión: evitar durante 24–48 horas alimentos o bebidas muy pigmentadas (como café, vino tinto o tabaco) para asegurar una mejor duración del blanqueamiento.
Por último, se informa al cliente sobre la TARJETA SMILYN REFRESH, que permite realizar sesiones de mantenimiento en el futuro y conservar la sonrisa blanca durante todo el año.
Con este último paso, el cliente se marcha con una sonrisa más luminosa y con todas las herramientas necesarias para mantenerla radiante.